¡En julio celebremos la libertad de estudiar virtual!


Jul 14, 2022

Nuestro país, Colombia, celebra todos los meses de julio una fecha clave en su historia. El 20 de julio es el día en que nos convertimos en una república independiente de la monarquía española. Esa fecha es clave en nuestra historia porque marcó una nueva etapa en la que todas y todos los residentes en Colombia comenzamos a pensarnos como nación, con unos derechos y unos deberes constitucionales, iguales para todas y todos. Pero, sobre todo, con autonomía para crear y crecer como personas, trabajadores, emprendedores, sin dependencia de las leyes españolas.

Muchos años han pasado desde entonces. Hoy celebramos muchos cambios, que en gran medida, nos han transformado para siempre las formas de vivir, trabajar, y claro, de aprender.

Celebremos esta forma de apreciar la independencia pensando en las nuevas formas de acceder a un programa de pregrado o de postgrado, que hoy nos permite el acceso a la internet. Ya no es necesario cumplir con un estricto horario de clases. Tampoco es necesario asumir los desplazamientos ni los apretones en el transporte público luego de la jornada laboral para llegar a tiempo al salón de clases.  

Independencia por computador

La virtualidad nos entrega como estudiantes un nivel de independencia y autonomía que debemos celebrar y reconocer. No solo por mejorar nuestra calidad de vida, sino por las ventajas que nos presenta para aprender y para crecer profesional y personalmente.

El simple hecho de tener más tiempo de calidad con familiares o amigos durante los fines de semana, sin sacrificar los espacios para acceder a una formación universitaria de pregrado o posgrado de calidad, es algo que nunca debemos dar por sentado. Esto nos permite ser mejores padres y madres, estar más tiempo atentos a las necesidades de nuestros adultos mayores, atender las necesidades de salud mental y física con mayor facilidad, entre muchas otras ventajas.

Con mayor salud mental y física, más tiempo de calidad, se reduce el estrés. Y esa liberación abre posibilidades para aprender, más contenidos, más eficientemente, de formas más colaborativas. Nos conectamos y al alcance de un clic tenemos acceso a materiales, colegas, maestros, talleres virtuales y espacios y experiencias colaborativas y significativas de aprendizaje que en el pasado nos implicaban estrés por cumplir con la oficina, tiempos de desplazamiento, alimentación inadecuada, entre otras cosas.

La independencia que la virtualidad nos entrega también está en el conjunto de contenidos y materias que podemos explorar. Mientras que en el salón de clase, el docente marca el ritmo de los temas, ¡en la virtualidad puedes tener acceso a múltiples temas, conectar y relacionar distintas materias, conectar preguntas con distintas unidades temáticas, pensar por proyectos en lugar de pensar por conceptos!

Teletrabajo y teleaprendizaje

Nunca habríamos visto tantas personas asumiendo su trabajo de forma remota o virtual, al menos no hasta que llegó la pandemia y transformó para siempre muchas de nuestras actividades básicas. Desde la compra de productos y servicios como alimentos, servicios de streaming, medicinas, hasta la compra de productos educativos para nosotros mismos, en 2020 nuestra vida cambió y la educación virtual se convirtió en la única alternativa que tuvimos para seguir asumiendo nuestra formación. Las aulas se convirtieron en espacios de zoom, videoconferencias, aulas virtuales, juegos en línea, libros, podcasts, recursos multimedia, nos cambiaron la forma de aprender.

Las habilidades que aprendes mientras haces tu pregrado y tu posgrado, para trabajar, aprender, resolver problemas con personas que no están necesariamente a tu lado, pero que conectadas desde distintas culturas y espacios pueden vincularse contigo en torno a proyectos o propuestas de trabajo colectivo, son esenciales en este nuevo mercado laboral post-pandemia.

¡Por eso, celebra la autonomía que la virtualidad te permite! Tienes hoy independencia de un espacio físico, de un único mentor o tutor, de aprender con un grupo reducido de colegas que solo conocen tu misma cultura. Ahora, puedes explorar idiomas, necesidades, problemas, temas, habilidades y personalidades muy diversas, todo desde la comodidad de tu escritorio, tu sofá o ¡tu espacio favorito en el mundo!

¿Qué pasa cuando te independizas físicamente y cuando ya no es necesario que tu estés en un único lugar para aprender y trabajar en lo que has aprendido? Pues surgen nuevos estilos de vida, autónomos y libres de las formas tradicionales.

Nómadas virtuales

¿Cómo imaginas el futuro con esta independencia que la virtualidad nos permite celebrar? Todos tus días pueden ser nuevos, puedes explorar el mundo entero, puedes hacer de una playa tu oficina. El concepto de nómada digital nos permite entender que ahora los profesionales jóvenes no necesitan atarse a una oficina o a un apartamento que comparten con amigos. Pueden invertir sus recursos, su dinero y su tiempo, en trabajar y estudiar desde cualquier lugar, mientras descubren nuevas ciudades y culturas.

Este nuevo estilo de vida entrega libertad de movimiento físico, pero también entrega una independencia económica especial. Puedes emprender, puedes trabajar como freelance o puedes asumir un trabajo remoto en una compañía que así lo necesite. No estás atado a una sola forma de trabajo, puedes asumir varias.

Entre las profesiones más comunes de los nómadas digitales encuentras las relacionadas con la programación de software, la consultoría o asesoría, el diseño digital, la fotografía profesional, la creatividad en forma de redacción publicitaria, los servicios de traducción, el publicidad digital, la docencia virtual y todas las carreras y los postgrados relacionadas con estos temas.